Oil in the blood

Celebrando la cultura del custom

El cineasta Gareth Maxwell Roberts nos da una idea de su nueva película basada en el mundo de la creación de motocicletas customizadas

Oil in the Blood es una nueva película que hace un homenaje a la pujante cultura alternativa que es la customización de motocicletas - y el papel clave que Harley-Davidson ha jugado en ella durante más de un siglo. El cineasta Gareth Maxwell Roberts nos cuenta cómo surgió la idea de la  película...

¿Cómo pasó Oil in the Blood de idea a realidad?

Actualmente estamos viviendo los mejores tiempos para la customización de motos; es el momento más vital que ha habido desde los años sesenta y setenta y sentí que alguien necesitaba documentarlo y filmarlo.

He sido cineasta independiente durante 30 años y he estado montando en moto desde que tenía 15 años, así que este fue un proyecto apasionante para mí. Empezamos el proyecto en 2016 y hemos estado rodando de forma interrumpida durante tres años, adaptando el rodaje a los eventos de motos personalizadas más importantes, así como a las limitaciones del presupuesto. Al final, eso nos benefició, ya que pudimos profundizar en la cultura del custom y comprender realmente los principios y valores que la sustentan.

¿Cómo elegiste qué customizadores incluir?

Originalmente tenía una lista de unas 40 personas que quería que salieran en el film: principalmente amigos y gente que admiraba del mundo del custom. Terminamos filmando a 300 personas y podríamos haber filmado otras cien. Al final aparecen alrededor de 170 personas, lo que da una buena visión general del mundo del custom. Van desde preparadores que trabajan en cobertizos hasta las estrellas del rock del custom, como Shinya Kimura y Roland Sands, por lo que se podría decir que abarcamos un amplio espectro.

¿Concluyes que la customización de motos se encuentra en un buen estado de salud?

La customización está mejor de lo que ha estado durante décadas; está atrayendo a toda una nueva generación de gente a las motos y dándole acceso a ese mundo. Ahora nos estamos encontrando con chicos de 19 años que se están haciendo con motos viejas y las están desmontando y personalizando. No hay una estética única a la que ajustarse, puedes aparcar una moto preparada en casa junto a una custom de alta gama y ser igual de bienvenido. Esta actual cultura del custom ha devuelto la frescura al motociclismo, y una de las cosas más alentadoras al respecto es que ha vuelto a atraer a los jóvenes.

Hacer la película realmente me reafirmó en mi creencia en todo esto - vuelve a haber un auténtico interés en la construcción de motos personalizadas, y una reafirmación de los valores de la vieja escuela de crear motocicletas con las manos. Esa fue una de las cosas más interesantes que encontramos - es una revolución analógica facilitada por la era digital, con gente que se conecta a Internet para ver tutoriales donde aprender habilidades y que publican los resultados a través de los medios sociales - una curiosa alianza entre antiguas y nuevas culturas.

Hablanos de algunos de los preparadores de Harley-Davidson® que salen en el film

¡Hay demasiados para poder mencionarlos todos! Uno de los más interesantes para mí es 'Majik' Mike Rabideau de Garage Built Motorcycles, un personaje muy interesante en muchos aspectos. Fabrica unas choppers exquisitas, extravagantes e inusuales, pero con un nivel altísimo. Y Roland Sands, uno de los primeros pioneros de la cultura alternativa del custom, que procedía de un entorno de Harley-Davidson, pero que también tenía un historial en competición, mezcla diferentes estilos en una sola moto y lo hace con éxito.

Luego están los chicos de Suicide Machine Company con sus creaciones estilo flat-track, siguiendo el espíritu original de "correr el domingo, ir al trabajo el lunes" y usar la Sportster® como una moto deportiva accesible y asequible. Si el campeonato Hooligan se hubiera celebrado hace 15 años, sé que habría estado involucrado en ellas. Para las viejas Harleys® está James Jordan de Kingdom of Kicks haciendo unas interesantes choppers de época, y Andy Porter de The Trip Out - un auténtico preparador de choppers Harley de la vieja escuela.

¿Qué influencia crees que tiene actualmente Harley-Davidson en la cultura del custom?

Sin duda alguna, Harley-Davidson está en el epicentro de la cultura de la personalización de motos, porque la gente ha estado personalizando las Harleys desde que se fabricó la primera. Supongo que se podría decir que fueron literalmente las primera motos "construidas en cobertizo". Hay una rica cultura en torno a Harley-Davidson y la customización. En Harley realmente lo entienden porque han estado involucrados desde el principio; forma parte de su ADN y por eso naturalmente lo entienden mejor que otros fabricantes.

¿Como puede ver la gente esta película?

Se puede ver a través de proyecciones especiales en eventos de motocicletas personalizadas, y fue lanzada en todo el mundo el 14 de octubre; luego estará disponible en los servicios de streaming a partir del próximo año.

Mira el trailer de Oil in the Blood aquí