Knucklehead

Anatomía de una Knucklehead

El customizador Ian Biddle nos habla de los detalles de la época de una de sus creaciones más recientes

 

Texto: Guy Bolton

Ian Biddle pasa desapercibido en el ambiente de la moto del Reino Unido; no mucha gente adivinaría la cantidad de motos Harley-Davidson® exóticas y totalmente restauradas que posee y ha construido.

Aunque tiene una colección envidiable de los modelos más ‘jóvenes’ de Harley®, que datan de antes de los años veinte, su verdadera pasión son las Knucklehead: la tecnológicamente avanzada máquina con válvulas en cabeza que la Motor Company tuvo el valor de lanzar en 1936, cuando los Estados Unidos todavía estaban tambaleándose por la Gran Depresión. Con un sistema de recirculación de aceite y un atractivo estilo art decó, la Knucklehead (llamada así, como sin duda sabrás, porque las tapas de los balancines del motor parecen los nudillos de un puño cerrado) se comercializó como una moto "deportiva" y fue un éxito inmediato.

Esta máquina de 1000cc de 1939, que Ian restauró hace unos años, puede parecer como si acabara de salir de un granero del medio oeste después de haber dormido un sueño de 70 años, pero de hecho es el resultado de una combinación de piezas encontradas, otras adquiridas y unas cuantas negociaciones. 

Maestro en su trabajo

Ian tiene ese raro atributo que es tener 'ojo': es extremadamente hábil combinando piezas de diferentes fuentes para que parezca que han estado montadas en la moto desde el primer día. Ha desarrollado un talento envidiable para mezclar tonos y acabados de pintura y dar el toque de envejecimiento adecuado a las piezas nuevas para que se mezclen a la perfección con las que ya existían en la máquina. Estos increíbles tubos estilo Atlas, por ejemplo, han sido fabricados recientemente por Jacksun's en Japón y han sido utilizados con fuerza por Ian para conseguir ese auténtico look de 'joya encontrada en un granero'.

Nos explica cómo se creó esta hermosa obra de arte. "El motor del '39 estaba montado en una chopper que compré hace mucho tiempo", recuerda Ian. "Funcionó luego en un par de motos más antes de que terminara en una chopper tradicional de manillar alto, horquilla springer y un pequeño asiento Bates".

"Terminé vendiéndole esa moto a mi amigo Tim y él la convirtió en una bobber. Buscó la mayor parte de las atractivas piezas que se ven en la moto: el manillar y los elevadores Flanders, los depósitos estrechos, las tapas de levas lisas, el filtro de aire de seis pulgadas, etc. Creo que hizo un muy buen trabajo con la moto, está muy acorde con la época, complicada, bonita y sucia". Mira las fotos de los eventos de motos de la década de los '40 y verás motocicletas como ésta: desmontadas para competir los fines de semana, con los guardabarros a menudo montados a última hora para poder utilizar la moto para ir al trabajo el lunes siguiente.

Siempre auténtico

"Pero como pasa a menudo", continúa Ian, "conseguí la moto de Tim cambiándosela por una Panhead y ambos nos pusimos manos a la obra para modificar nuestras respectivas adquisiciones. Los cambios que hice no son realmente tan notables para la mayoría de la gente.... pero ¡y qué!"

"Cambié el último chasis que tenía por uno correcto del '39 y la horquilla desplazada por una adecuada (una del '41 fue lo más parecido que pude encontrar). Encontré una transmisión de 1939 y una cubierta con palanca de arranque, pero lo mejor fue adaptar el cambio de mano".

"La mayoría de las otras piezas son aún menos obvias", se ríe. "Quiero decir, ¿por qué nos preocupamos tanto? Un caballete lateral redondo, el cristal del faro, el pomo del cambio, la tapa de la batería, la pletina superior, el soporte del faro....la lista continúa. 

No sólo para ser contemplada

¿Tu pieza favorita de la moto? “La tapa de cadena trasera Buco. Las puedes ver en los posters de los talleres por todas partes, pero nunca se ven en motos que se utilizan. No son tan difíciles de acoplar si puedes encontrar una en buen estado. Las más complicadas son las del tipo Superior. Las originales de Harley-Davidson y las primeras reproducciones son las mejores; las que tienen el orificio de inspección en la parte inferior".

"La moto funciona muy bien y tiene muchas millas en el contador. Me encanta ese aspecto esbelto con ruedas de 18 pulgadas y depósito dividido.... es pura y llanamente una moto divertida de llevar". 

Y a pesar de las enormes sumas que se están pagando ahora por las Knucklehead de antes de la guerra, pasárselo bien con ellas sigue siendo el objetivo de estas viejas motos.