
El Museo Harley-Davidson, con casi 105 años de historia y situado en el centro urbano de Milwaukee, abrió sus puertas al público el sábado 12 de julio de 2008. Los casi 40000 metros cuadrados del museo añaden una nueva dimensión a la experiencia Harley-Davidson. Los visitantes pueden sentir la libertad, camaradería y orgullo que los moteros Harley-Davidson experimentan cada vez que arrancan su moto.
Cada galería y cada artículo de exposición son testimonio de las motocicletas legendarias, las personas que las construyeron y, por supuesto, de cada persona que sintió la potencia de su motor en un largo tramo de asfalto.
En el museo H-D podremos:























"Hace algunos años, ver una chica montada en una motocicleta habría sido un espectáculo, pero hoy día las vemos por todas las carreteras y al manillar de sus motos como cualquier otro aficionado. Actualmente tenemos clubs formados por mujeres, que disfrutan intensamente de su afición." The Motorcyclist, junio de 1940.
Ha habido mujeres al manillar de las motos Harley-Davidson desde los primeros días. Buscando independencia e impulsadas por el deseo de algo nuevo y apasionante, las mujeres se echaron a la carretera y no volvieron la vista atrás.
Desde los años 80, el número de mujeres aficionadas a la moto ha aumentado enormemente. Existen más clubs que nunca, que organizan eventos y fomentan la camaradería. Las mujeres moteras siguen encontrando inspiración en las motos, la carretera y entre ellas.
El museo Harley-Davidson rinde homenaje a las mujeres moteras en una nueva exposición que se inauguró a comienzos de mayo. Presenta dos motos únicas, pertenecientes a dos entusiastas mujeres, junto con las prendas y otros recuerdos que ilustran la historia de las mujeres que las montaron.
Al comenzar el recorrido por el Harley-Davidson Museum®, nos encontraremos en el segundo piso del museo, contemplando una hilera de motos de tres pies de ancho y 180 de largo. Con estas motos comienza la historia de los primeros cincuenta años de la empresa.
Todas las motos de la galería se eligieron específicamente por su historia, así como por ser expresiones únicas de los atributos clave de Harley-Davidson: belleza, prestaciones, funcionalidad y estilo.
A lo largo del lateral este del segundo piso encontramos cinco galerías conectadas entre sí, diseñadas para ilustrar las cinco primeras décadas de la apasionante historia de Harley-Davidson.
Nuestra historia comienza en la galería situada más al sur, con la moto que suele conocerse como "Número de Serie Uno". Es la motocicleta Harley-Davidson® más antigua que ha llegado hasta nosotros, y se remonta a los primeros años de la empresa. Si continuamos hacia el norte, cada galería nos habla sobre las personas, productos, cultura e historia que han hecho de Harley-Davidson Motor Company la leyenda que es hoy.
Entre las historias destacadas se incluye el lanzamiento de una red global de distribuidores independientes; la contribución de la Motor Company al esfuerzo de guerra de Estados Unidos en las dos contiendas mundiales; la emergencia del color y el estilo a mediados de los años 20, y la imposible de olvidar Knucklehead, la moto que definió el estilo que hoy conocemos.
Esta exposición presenta motos desde finales de la década de 1940 hasta la actualidad, en formación de tres. Estos vehículos son la continuación de la galería de motocicletas que comenzó en el nivel superior.
Al bajar las escaleras para continuar el recorrido, entramos en otro conjunto de galerías que presentan la historia más reciente de Harley-Davidson.
A los pies de la escalera vemos un diorama que recrea un escaparate de un distribuidor Harley-Davidson® en 1951. Al recorrer las galerías, experimentaremos algunos de los grandes éxitos y desafíos de Harley-Davidson en los últimos años, desde el lanzamiento del modelo Sportster® en 1957 hasta la fusión con AMF en 1969.
No podemos dejar pasar el vídeo de pantalla triple que relata la valiente historia de todos los implicados en la recompra de la empresa de manos de AMF para volver a hacerse con el control del destino de Harley-Davidson.
Al entrar en esta galería, es imposible pasar por alto la exposición Exploded Bile. Esta Knucklehead de los años 40, totalmente despiezada, es un plano mecánico hecho realidad. La exposición resalta los elementos de diseño y estilo que definen a las motos Harley-Davidson®.
En la pared norte se encuentra nuestra versión de un árbol genealógico. Contra el fondo naranja, los motores expuestos ilustran la evolución del motor Harley-Davidson, desde la primera a la última versión. Distribuidos por el resto de la galería encontramos muestras interactivas sobre elementos mecánicos de los motores.
Las paredes de cristal esmerilado de esta galería presentan el testimonio de la incesante evolución de Harley-Davidson en busca de una calidad y diseño sin compromisos.
Desde un cuaderno de notas de diseño manuscrito que data de los años 40 hasta el prototipo original en arcilla de la V-Rod® de 2002, aquí podemos seguir las distintas influencias en los diseños Harley-Davidson. Esta exposición abarca los primeros departamentos de ingeniería y el primer Departamento de Estilo, creado en 1963, hasta llegar al actual Centro de Desarrollo de Productos Willie G. Davidson.
El tema de la mayor parte de esta galería es la competición. Más rápido. Más alto. Más lejos. Con trece pies de altura, una réplica de una pista de madera presenta cinco motos de carrera Harley-Davidson® vintage. La exposición presenta la pista de madera de cuarenta y cinco grados que permitía a los corredores alcanzar, sin frenos, velocidades superiores a 160 km/h.
Desde carreras sobre madera y escaladas de colinas, hasta excursiones moteras y eventos de resistencia, esta galería rinde tributo a los pioneros movimientos a comienzos del siglo veinte que impulsaron la camaradería, búsqueda de emociones y espíritu competitivo de la cultura motera de la época.
Esta galería está dedicada a la expresión y creatividad personal características de la cultura Harley-Davidson. Aunque los primeros aficionados comenzaron a personalizar sus motos a comienzos del siglo XX, el movimiento de customización individual que conocemos hoy comenzaría después de la segunda guerra mundial.
A partir de las motos más sencillas hasta las prendas elegidas, estos inconformistas crearon sin saberlo una imagen de "fuera de la ley". Este pequeño movimiento no tardó en convertirse en un fenómeno cultural gracias a Hollywood. No podemos dejar de ver la "King Kong", una custom con dos motores de casi 13 pies de longitud.
Para algunos de nosotros, éste es el momento que esperábamos. Así es: podemos montar en una de las muchas motocicletas que habitan la galería.
Las motos de esta galería, elegidas por su distinta escala, están para que nos sentemos sobre ellas, las toquemos y admiremos y sintamos la historia. Mientras se sienta a lomos de una de estas motos legendarias, admire el vídeo que le permite vivir las grandes carreteras de Norteamérica y la camaradería que constituye el corazón de la experiencia Harley-Davidson.
Accesibilidad para los visitantes
El Museo Harley-Davidson es accesible para personas con minusvalía y cumple todas las normas de la A.D.A. Traiga su propia silla de ruedas. También existe un número limitado de sillas de ruedas de uso gratuito situadas en el hall en la entrada principal. La asignación se realizará por estricto orden de llegada. También existen dispositivos de escucha en el mostrador de entrada.
Sillas de bebé
Puede traer su silla de bebé. Recomendamos que sean de pequeño tamaño para moverse con facilidad en las zonas con mayor número de visitantes.
Situado a la salida de la l-94, encontrará el museo en el cruce de las calles Canal y Sexta. Aparcamiento gratuito para aproximadamente 500 coches o 1.000 motos en las calles de los terrenos del museo y en los aparcamientos situados al otro lado de la calle. La entrada al aparcamiento Parking Gardens es desde Canal Street. No se permite acampar ni aparcar durante la noche en los terrenos del museo.
¿Está preparando un viaje al Museo? Descargue la guía imprimible (PDF, 1,5MB) con indicaciones e información para aparcar.